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miércoles, 15 de abril de 2009

Una petición poco usual... preguntas para Desmond Tutu



"Preguntas para Tutu" - Una petición de John Paul Lederach


Apreciados amigos de la comunidad de resolución de conflictos:

Tengo una petición inusual. Recientemente he estado ayudando a algunos colegas que trabajan en buscar diferentes medios para conservar el legado y la inspiración del Arzobispo Desmond Tutu. En los meses venideros, van a iniciar un proyecto que consiste en grabar una serie de entrevistas con el Arzobispo. Su meta: Dejar un recuento detallado de su vida, valores, aproximaciones a la construcción de la paz, verdad, justicia y perdón. Se espera que las grabaciones estén disponibles para usar en video y en audio como herramientas para capacitación y educación. Es decir, un recurso en vivo para las generaciones futuras. Para preparar estas sesiones el equipo ha solictado ayuda de los practicantes en construcción de paz. Básicamente, estamos tratando de recolectar buenas preguntas. Considerando que una de nuestras prácticas más importantes radica en el arte de hacer buenas preguntas, mi petición para Uds es:

Si Ud tuviera la oportunidad de sentarse por unos minutos con Desmond Tutu y en su calidad de prácticante en resolución de conflictos y construcción de paz, qué le preguntaría? Qué le gustaría escuchar de Tutu sobre construcción de paz, transformación de conflictos, justicia restaurativa, mediación o reconciliación? Las preguntas pueden ser profundamente filosóficas o muy concretas y prácticas.

Muchos de Uds trabajan como capacitadores y educadores. Hay preguntas o áreas de la vida y el trabajo del Arzobispo que encontraría útil para motivar a otras personas para ser mediadores y constructores de paz más efectivos?

Tenemos poco tiempo. Necesitamos las preguntas en las próximas dos semanas para la primera ronda de grabaciones que comienza en Mayo. Recogermos las preguntas que nos lleguen y las compartiremos con los realizadores y productores del video. Estoy trabajando en este tema con Kathryn Mansfield. Si está intresado en compartir una o varias preguntas o si tiene recomendaciones y sugerencia para la producción del video, por favor contácte a Kathryn a kmansfie@nd.edu señalando ¨Preguntas para Tutu" en el email.

Muchas gracias por su colaboración.

John Paul Lederach



Foto: http://www.nenasili.cz/files/tiny_mce/Image/080928-desmond-tutu-01.jpg

viernes, 20 de febrero de 2009

Víctimas


El tema de las víctimas y cómo responder a sus necesidades es quizá uno de las principales preocupaciones para quienes trabajan en construcción de paz, justicia restaurativa y justicia transicional.
Aunque se han realizado importantes avances a nivel académico y práctico para la atención a las víctimas del conflicto armado en Colombia, aún hay mucho por hacer. Vale la pena destacar los comentarios en los medios de comunicación a raíz de las reciente liberación de los secuestrados de la FARC, a quienes se les deslegitima sus declaraciones alegando que sufren del síndrome del Estocolmo. Estas manifestaciones constituyen una doble victimización para la víctima, esta vez por la sociedad que debería acogerla.

Varios académicos se han manifestado enérgicamente al respecto. En esta entrega se presenta una respuesta de la profesora Martha Nubia Abello de la Universidad Nacional en el cual critica el papel de los medios, los políticos y la academia.


LOS EXSECUESTRADOS: DE VICTIMAS A TRAUMATIZADOS

El grado de polarización social y de intolerancia que caracterizan a la sociedad colombiana ha tenido una de sus más claras expresiones en el tipo y contenido de las reacciones que frente a las declaraciones de los dos ex - secuestrados Alan Jara y Sigifredo López, han mostrado muchas personas, entre ellas, las del medio periodístico y lo más preocupante algunas del ámbito académico. Las críticas que los dos formularon al gobierno, su férreo rechazo a las salidas armadas y su insistencia por el diálogo y los acuerdos humanitarios, dichas además con consistencia y desde luego con la vehemencia y la emoción propias de los momentos post liberación, han sido objeto no solo de graves insultos, que abundan en los blogs, en los comentarios públicos de senadores de la república y en las preguntas suspicaces y mordaces de algunos periodistas.

Estas respuestas no extrañan en un país polarizado, que ha empobrecido la discusión y que conocedor de la fragilidad de las bases sobre las que se construyen la "seguridad" y el "orden" impuesto e imperante, teme a la pluralidad, a la oposición y a la crítica. Pero si sorprende que dichas expresiones vengan de la academia, espacio que está llamado justamente a complejizar la discusión y a contribuir a ampliar el pensamiento y a cuestionar las posturas acotadas que reducen el mundo a un asunto de bandos enfrentados, de buenos y malos, de terroristas y patriotas, de sanos y de enfermos.

Apoyar la tesis según la cual, las declaraciones y argumentos expuestos de los ex secuestrados, responden simple y llanamente a las consecuencias traumáticas de su cautiverio (Síndrome de Estocolmo, euforia, confusión), descalificarlas y sugerir "exámenes clínicos" previos a su exposición pública, no solo representa un riesgo, en la medida en que contribuye a fortalecer los estigmas y los estereotipos que sobre ellos se han cernido, sino que esgrime un argumento a todas luces cuestionable en términos "académicos" si se quiere. Estas posturas, dan cuenta de una vieja escuela, que por lo visto persiste en el medio. Una escuela que generaliza y homogeniza las respuesta humanas frente a la adversidad, que prescribe a priori síntomas y signos y lo más condenable que le niega a las víctimas el derecho a la voz y a la opinión por considerarlas patológicas, incapaces de autonomía y competencia para expresarse y hacerlo coherentemente.

Las calificaciones y diagnósticos apresurados, además de faltos de rigor y por lo mismo de ética, representan una nueva afrenta para las víctimas, constituyen una nueva vulneración, en tanto éstas son desconocidas como interlocutoras válidas. Es indudable que la práctica abominable del secuestro es una situación traumática que dejará su huella en quienes fueron cautivos y en sus familias, pero en ningún caso, sus víctimas carecen de capacidad para reflexionar, opinar y proponer. Recordemos que tal vez lo único que no puede arrebatar la violencia es el derecho a pensar y a ser competentes por sí mismos, a menos que sean las víctimas y no la academia quienes decidan lo contrario.

Martha Nubia Bello

Trabajadora Social

Profesora Universidad Nacional de Colombia

sábado, 18 de octubre de 2008

Justicia Restaurativa. Parte I... ...


... A pesar de todo hay que insistir en la JR...

Introducción
En una entrevista reciente sobre periodismo de paz, el sociólogo noruego y fundador de los estudios de paz, Johan Galtung señaló que los medios de comunicación están tan acostumbrados a registrar temas de violencia de una manera parcializada y sesgada que, así tuvieran al frente una experiencia genuina de paz, son incapaces de reconocerla y presentarla. (Haga click para ver el video).

Lo mismo se puede decir de la justicia restaurativa en Colombia. Insistimos tanto en criticarla, que aún cuando podríamos estar presenciando una
experiencia legítima y valiosa de justicia restaurativa (JR), no somos capaces de reconocerla y apoyarla. Por el contrario, buscaremos los mejores argumentos para deslegitimarla y destruirla.

El tema de JR se ha vuelto una de las nuevas modas dentro de la academica colombiana. Lastimosamente, la moda es hablar mal de la justicia restaurativa sin tener mayores argumentos y conocimientos teóricos o prácticos. El viejo truco de repetir las críticas del caso de Sur África, (considerado a nivel internacional como una experiencia exitosa de justicia restaurativa) olvida de plano la principal regla de oro del tema:
la justicia restaurativa depende del contexto cultural y de violencia de donde se quiera trabajar.

Practicantes en JR son énfaticos en este principio, por no decir que lo gritan a los cuatro vientos repetidamente. En este contexto, los retos para los colombianos son varios. Primero que todo, es necesario resistir la tentación de copiar lo que funciona en otros contextos culturales y, en su lugar, se debe proponer una alternativa de JR para el caso colombiano que reconozca derechos y necesidades de víctimas, agresores y comunidad. Y, sobre todo, que logre anticipar a los obstáculos que pueden presentar de acuerdo con la realidad colombiana.

Segundo
, investigar a fondo el tema. Reconocer sus alcances y limitaciones y, sobre todo, sus diferencias y similitudes con otros mecanismos como la justicia comunitaria, la justicia transicional y, naturalmente, los mecanismos de justicia ordinaria. Dentro de este mismo contexto, insisto en la importancia de estudiar las experencias foráneas no como una receta a seguir, sino como referencias o marcos de análisis para el caso colombiano. Experiencias en Irlanda del Norte, Sur África, Uganda, Canadá y Estados Unidos, entre las más conocidas, han generado importantes avances y aprendizajes que no se pueden ignorar. Por ejemplo, se destacan los debates en torno a las necesidades de las víctimas, la preparación y entrenamiento del personal que trabaja JR, las relaciones con el sistema ordinario de justicia, seguimiento, indicadores de éxito, etc.

Finalmente, la pertinencia o no de la JR en Colombia no es un ejercicio únicamente conceptual y jurídico. Es más, hay que bajar la discusión del pedestal académico e involucrar a quienes realmente tienen algo que decir al respecto: víctimas y comunidades afectadas por la violencia, y sobre todo a aquellos que desempeñan el rol de mediadores comunitarios, conciliadores en equidad, trabajadores sociales, antropólogos, criminólogos, entre otros, que han dedicado sus vida a trabajar en contacto cercano con comunidades afectadas por el conflicto armado.


El ideal sería que tanto practicantes como académico pudieran trabajar juntos, algo así como en un
modelo de práctica-reflexiva. Esta entrega es la primera dentro de una serie dedicada a la justicia restaurativa. Es una invitación para que académicos y practicantes en Colombia analicen desde una perspectiva diferente las potencialidades de la JR y no la descarten de plano.

Iniciamos señalando los principales mitos
que se han construido al rededor de la JR. Entre otras palabras, empecemos por aclarar qué NO ES la JR.


La Justicia Restaurativa NO ES....

- La JR no es algo nuevo. De hecho, muchos de sus postulados fueron parámetros para el manejo de delitos y daños para muchas comunidades premodernas. Su auge contemporáne surge precisamente por la insatisfacción de víctimas, ofensores y comunidad respecto a la forma como el sistem ordinario de justicia aborda la relación entre delito y daño.

- No es un mecanismo de solución de conflictos:
Una vez escuché de un reconocido practicante en justicia comunitaria que la JR es "lo mismo de siempre, pero con otras palabras". Él se refería a que la JR es lo mismo que los mecanismos alternativos de solución de conflictos, tales como la mediación y conciliación. De estos mecanismos es necesario precisar aquí, que la JR retomó la idea del encuentro entre partes facilitado por un tercero. Hasta ahí llegan las similtudes. Dentro de las diferencias se puede citar las siguientes:

a. El lenguaje.
En mecanismos alternativos se habla de "conflicto" mientras que en JR se habla de "delito" y "daño". Igualmente, los mecanismos alternativos se caracterizan por que trabajan con "partes en el conflicto" mientras que la JR lo hace con "víctima", "agresor" y "comunidad". Las anteriores diferencias son mucho más que un problema semántico. Implican todo un cambio de mentalidad sobre las necesidades de cada uno de los involucrados, puesto que la manera en que se aborda el fenómeno justicia dentro de una experiencia de JR no es la misma con que se enfrenta un evento de solución alternativa de conflictos. Es decir, implica un cambio de mentalidad en la forma como entendemos y se aborda la justicia.


b. El facilitador:
A diferencia de los mecanismos alternativos donde el facilitador es imparcial, en JR el facilitador debe velar por proteger a la víctima y evitar su revictimización. Su entrenamiento es diferente y más dispendioso al de un mediador o conciliador. Algunos practicantes consideran que el proceso es tan diferente que muy pocos conciliadores o mediadores, ya sea en derecho o en equidad pueden realizar un proceso de JR de manera exitosa.


c. El proceso:
Aunque hay varias similitudes con un proceso de conciliación y mediación, especialmente en las etapas, la mediación-víctima ofensor ha desarrollado sus propias dinámicas y protocolos.
Finalmente, y quizás el punto más importante, no necesariamente se requiere un encuentro entre víctima y agresor para que se configure la JR. Es más, muchas veces, es la peor de las opciones. Corresponde entonces, buscar el mecanismo más adecuado para asistir a víctimas, agresores y comunidad, de manera separada y de acuerdo a sus necesidades.

En conclusión, la JR NO ES UN MECANISMO DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS!!!...

- No existen modelos predefinidos de JR: Como se ha señalado, lo que funciona en un contexto social y cultural, puede ser inoperante en otro. Pero, paradójicamente, también es necesario ser lo suficientemente abiertos y creativos como para advertir y adaptar aquellos mecanismos que mostraon su eficacia en contextos sociales y culturales diversos. Es así como, en contextos norteamericanos y europeos, la mediación -víctima ofensor ha funcionado para delitos "pequeños" como hurtos y agresiones personales, al igual que en casos de homicidio agravado. Algunos académicos consideran que en Colombia no se puede aplicar la JR considerando la gravedad del conflicto armado y el tipo de violencia y daños que se han generado. Por el contrario, académicos en Ruanda y Africa consideran que el enfoque de JR es fundamental para abordar situaciones de violencia extrema.

- No es perdón y olvido:
Existen varias percepciones erróneas: que la JR siempre requiere un encuentro cara a cara entre víctima y su agresor; que la víctima queda obligada a perdonar y, que después de esto la sociedad olvida el daño cometido. No es así como opera un proceso exitoso de JR, toda vez que tal cosa sería minimizar el daño y la expriencia de la víctima, lo cual es contrario a los principios de JR.

- No es una rama del derecho penal:
El desarrollo contemporáneo de la JR se debe a las fuertes críticas al derecho penal y la forma como aborda daños y delitos.

- No va a acabar ni con las cárceles ni con el sistema penal actual: La JR reconoce las fallas del sistema penal actual, pero insiste que aún es muy pronto para hablar de un cambio en un paradigma de justicia, en la cual prime la JR. En la actualidad, muchos de los programas de JR trabaja de la mano de la justicia ordinaria. Más aún, la JR reconoce que la justicia ordinaria cumple un papel fundamental para responder a las violaciones de los derechos humanos. De hecho, se han realizado procesos existosos de JR aún cuando el agresor está condenado y cumpliendo cadena perpetua.

- No es la panacea:
no va a resolver todos los problemas del sistema penal y no pretende reemplazarla. La JR, reconoce que ella misma no es el mcanismo idóneo paa resolver todos los casos de conflicto y violencia, aunque considera que se puede trabajar de diferentes formas para asistir a víctimas, ofensores y comunidad.

La JR es una
OPCION de la que disponen víctimas, ofensores y comunidad, para abordar las consecuencias de la violencia. Como tal tiene mucho que aportar y Colombia mucho que perder si no se la considera seriamente.



Recursos disponibles sobre Justicia Restaurativa:

- Justicia restaurativa OnLine. Página web en Inglés y Castellano. Contiene una librería completa sobre el tema.

- The center for Restorative Justice. Canada. Página web en Inglés. Contiene una librería completa sobre el tema, más materiales de capacitación.

- Fundación Alvaralice Justicia Restaurativa en Colombia.

- Zapata, M. L. (2006). Justicia Restaurativa: Aproximación Conceptual. In ¿A Dónde Va la Justicia En Equidad En Colombia? (Vol. Corporación REGION). Bogotá.

- Zapata, M. L. (2006). Potenciales y Retos Restaurativos de la Justicia en Equidad en Colombia. In ¿Hacia Dónde va la Justicia en Equidad en Colombia? Bogotá: Corporación REGION.

- Zehr, Howard. (1990). Changing lenses : a new focus for crime and justice. Scottdale, Pa.: Herald Press.

- Zehr, Howard. (2002). The little book of restorative justice. Intercourse, PA: Good Books. También disponible en Castellano como "El pequeño libro de la justicia restaurativa".

sábado, 30 de agosto de 2008

Justicia Restaurativa en Colombia

Qué bueno recibir noticias que Colombia poco a poco está empezando a discutir seriamente temas relacionados con la justicia restaurativa.

La Universidad Javeriana de Cali se ha distinguido por ser una de las pioneras en el tema y mantener el debate activo. Dentro de las actividades que desarrollan se destaca un diplomado virtual en justicia restaurativa. Igualmente, el próximo 9 de Septiembre realizarán un seminario sobre Víctimas y Derechos Humanos, el cual "busca generar un espacio de reflexión alrededor del debate actual de las víctimas y de promover los mecanismos e instrumentos nacionales e internacionales de atención y protección."

El seminario es gratuito y tendrá lugar en el Auditorio de los Almendros- Pontificia Universidad Javeriana Cali de 8:00 a.m. a 5:30 p.m.
Pre-inscripción: Jessica Mora al correo jmora@javerianacali.edu.co

El evento cuenta con conferencistas nacionales e internacionales de renombre en el tema. Dentro de las conferencias programadas se destacan las siguientes:

- Víctimas y Derechos Humanos, a cargo de Baltasar Garzón Real.Magistrado Juez de la Audiencia Nacional España.


- Víctimas y justicia internacional, a cargo de Fernando Andreu Merelles. Magistrado Juez de la Audiencia Nacional España.


- Instrumentos y mecanismos contra la impunidad, a cargo de Dolores Delgado García. Fiscal del caso Scilingo. Argentina.

- Las Víctimas en Colombia, a cargo de Oscar Rojas Rentaría de la Comisión Nacional de

- Evolución de los Mecanismos Internacionales de Protección a víctimas. David Bondía García.Profesor Titular U. de Barcelona. Director Comité Permanente de Derechos Humanos de Cataluña.

- Las encrucijadas de la reconciliación política: entre violencias, víctimas, victimarios y verdades. Hernando Llano Ángel. Profesor de la Pontificia Universidad Javeriana Cali


Es un evento al que vale la pena asistir. Su énfasis en las víctimas nos da elementos para tomar mejores decisiones para el diseño e implementación de programas y políticas de justicia restaurativa.


NOTICIAS --- CANCELACION DEL SEMINARIO

Doctor (a):


Referencia: Cancelación Seminario “Victimas y Derechos Humanos”

Cordial saludo.

Lamento comunicarle que por dificultades para viajar a Colombia en este momento de los invitados internacionales, los señores Jueces Baltasar Garzón Real, Dolores Delgado García y Fernando Andreu Merelles, se ha tomado la decisión de aplazar el Seminario sobre “Víctimas y Derechos Humanos” que estaba programado para el 9 de septiembre de 2008.

Generar un espacio de reflexión alrededor del debate actual de las víctimas y promover los mecanismos e instrumentos nacionales e internacionales de atención y protección, tiene relevancia en la medida en que contemos también con la presencia de estos conferencistas.

No obstante, dichos invitados internacionales se han comprometido a reprogramar la fecha del seminario por lo cual, en su debido momento, estaré cursando nuevamente la invitación.

Expreso mis excusas por el efecto que esta situación pueda causar en su agenda de trabajo.


Atentamente,



José Ricardo Caicedo
Decano Académico
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
Pontificia Universidad Javeriana

lunes, 25 de agosto de 2008

Justicia restaurativa... invitación a México

A pesar que en Colombia el tema de Justicia Restaurativa ha recibido poca acogida e incluso ha sido brutalmente criticada sin siquiera recibir un análisis juicioso donde podamos aprender qué es, para qué sirve, cuándo se puede aplicar o no, sus ventajas y desventajas ... yo sigo insistiendo en la importancia del tema y creo que vale la pena hacer un análisis detenido de su potencialidad para el contexto colombiano.

Pero aveces no es suficiente con patrocinar el tema. Aveces se requiere de ayuda adicional. Y esta vez viene de México, donde el Programa de Apoyo para el Estado de Derecho (Proderecho) está organizando el Primer congreso internacional de justicia restaurativa, el cual tendrá lugar en Oaxaca entre el 23 y 26 de Septiembre del 2008.

El objetivo del congreso es crear un espacio para el intercambio de experiencias a nivel internacional, con el fin de generar alianzas que permitan fortalecer el tema a nivel latinoamericano.

Aunque la información del evento señala su énfasis en las experiencias latinoamericanas y en especial las méxicanas, llama la atención de la amplia participación de importantes representantes de Nueva Zelandia, Ruanda, Italia, USA, Canadá y Sur África.


Dentro de los temas que se van a trabajar se destacan: justicia juvenil, la violencia de género, comunidades indígenas, y prácticas en comunidades y organizaciones violentas. Para los recién llegados al tema, les recomiendo que no se pierdan "La justicia restaurativa en la práctica", y " “Justicia Restaurativa que se convierte en práctica restaurativa en la comunidad: Posibilidad para la sociedad”, este último a cargo del International Institute of Restorative Practices.

Una de las principales características de la justicia restaurativa es que incluye a víctimas, ofensores y comunidad. Cada uno de estos actores es igualmente importante y deben ser tenidos en cuenta, ya que el delito y/o el daño los afecta de diferentes formas. En efecto, la experiencia de la víctima no es la misma del agresor y por lo tanto cada uno de estos actores requiere de un el abordaje específico. La conferencia "justicia restaurativa: la visión de víctimas y ofensores" puede dar luces interesantes sobre este tema.

Al igual que en construcción de paz, y resolución de conflictos, el tema de género es muy sensible para la justicia restaurativa. La conferencia “El Programa de la Escuela John. Proyecto que
trabaja con víctimas femeninas de violencia y trata..." y la conferencia “Violencia Doméstica y Justicia Restaurativa" pueden dar luces sobre los principales dilemas para los practicantes que deben abordar casos de violencia doméstica, trata de personas, prostitución etc. Dentro de este mismo marco, vale la pena destacar la conferencia “Proyecto STAR enfocado en trauma sexual y justicia restaurativa”, a cargo de un veterano en el tema: Vernon Jatnzi de la Eastern Mennonite University de Estados Unidos. Igualmente, se destaca la presentación de Gabriela Saavedra del proyecto PROTEJA de Méxio denominado "Trata de personas", el cual analiza la viabilidad de utilizar un marco restaurativo para este tipo de delitos.

Para las personas interesadas en analizar la aplicabilidad de la justicia restaurativa en situaciones de violencia extrema o delitos atroces, las conferencias “¿Vale la pena la Justicia Restaurativa? ¿Cómo se practica en una organización violenta? Casos de Crimen Organizado (Italia)” y “Justicia Restaurativa y la violencia nacional”, este último a cargo de un representante de Sur Africa, prometen buenas discusiones.

Finalmente, es importante destacar el gran número de conferencias destinadas a analizar la justicia restaurativa con jóvenes y adolescentes. Conferencias como “Justicia Restaurativa y programas para adolescentes”; “La incorporación de la práctica de la Justicia
Restaurativa con jóvenes en la Comunidad” y “Justicia Restaurativa en casos de adolescentes” son algunos ejemplos.

Los interesados deben diligenciar el formulario de inscripción y enviarlo a asistenciacongreso@proderecho.com.mx con copia a sacosta@proderecho.com.mx.


Mayores informes: Pablo Carvajal.
Correo electrónico: pcarvajal@proderecho.com.mx
Elvía González.
Correo electrónico: egonzalez@proderecho.com.mx

jueves, 21 de agosto de 2008

Antropología de la violencia ... algunas notas

El estudio de la violencia es un área relativamente nueva dentro de la antropología. Curiosamente muchos de sus principales representantes son mujeres dentro de las que podemos señalar a Carolyn Nordstrom, Cynthia Mahmood y Veena Das, entre otras.

El libro de Nordstrom titulada Fieldwork under fire: Contemporary studies of violence and culture, es una colección de ensayos que hoy en dia es una obra obligada para quienes hacen trabajo de campo en contextos de violencia armada, y estamos hablando no solo de los antropólogos. En el, Nordstrom aborda los principales debates éticos y prácticos que académicos y practicantes deben afrontar en estos contextos (seguridad, confidencialidad, búsqueda de fuentes, aproximación a las fuentes, etc).

En este mismo sentido su libro A different kind of war story Nordstrom analiza el conflicto violento en Mozambique y resalta el papel de la etnografía como un instrumento para comprender mejor la violencia y sus raíces. El libro enfatiza la visión de las víctimas civiles, razón por la cual algunos autores critican la ausencia de la voz de los combatientes y la de los líderes en diferentes niveles (alto, medio, bajo). Más recientemente, Nordstrom publicó Global Outlaws: Crime, Money, and Power in the Contemporary World, el cual aborda el papel de las economías ilegales dentro de los conflictos armados internos.

Antes de seguir...

Qué es la etnografía?

En general la etnografía es un género literario que se basa en el trabajo de campo para analizar y estudiar a la sociedad. La etnografía se remonta a las crónicas de viajeros y conquistarores. Es un instrumento escencial para antropólogos culturales, sin embargo, otras disciplinas como la sociología también la han adoptado; y por su puesto los estudios de paz poco a poco están viendo sus beneficios, especialmente quienes trabajan en justicia restaurativa.

Cynthia Mahmood es otra autora igualmente importante dentro del movimento de la antropología de la violencia. Mahmood ha enfocado su trabajo en Pakistán, especialmente explorando a los militantes religiosos Sikh, hoy calificados como terroristas. Su libro Fighting for faith and nation constituye un aporte invaluable desde la etnografía moderna para los estudios de paz.

Dentro de la lista no podemos dejar de lado a Philippe Bourgois y su libro In search of respect: selling crack in El barrio. Bourgois estudió por varios años el fenómeno del tráfico y consumo de drogas en un barrio pobre de Nueva York, ilustrando la situación de violencia estructural y cultural que existe detrás del fenómeno.




Aunque no es antropóloga, quisera destacar el libro A problem from hell. America and the age of genocide (Un problema infernal. America en la era del genocidio) es una obra muy interesante que ilustra la evolución del término genocidio, la constitución del la convención contra el genocidio y la lucha de Rafael Lemkin contra todo tipo de intereses políticos para sacar adelante la elaboración de la convención. Adicionalmente, este libro presenta la historia de los más importantes genocidos que tuvieron lugar después de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Powers explica con detalle las causas de los genocidos y su desarrollo en Camboya, Iraq, Ruanda, Bosnia, Srebrenica y Kosovo. Especialmente intersante es su análisis de las diferentes reacciones del mundo y en especial de los super poderes como Estados Unidos, Europa y la Unión Soviética.

Por qué es importante este tema para el constructor de paz?

Es interesante notar como lo historia se repite una y otra vez... especialmente en los elementos que configuran el genocidio. Es imposible no encontrar similitudes con el caso colombiano. Si la historia ya nos ha dado ciertas lecciones en Camboya, Ruanda, y por supuesto con el Holocausto... no seria bueno ver si Colombia no va para alla?... por su puesto, dentro de su propio contexto. Por otro lado, es innegable empezar a pensar si en Colombia la violencia es parte de la cultura, donde la aceptamos como algo cotidiano y normal "para no dejarse"

Esta obra es de obligatoria lectura y debate para todos los colombianos. Será que podemos incluir materias como estudios de la violencia y estudios del genocidio en el mundo como una materia obligatoria en colegios y universidades?. Algo así como lo fue en antaño la Cátedra Bolivariana. De pronto así vamos creando una plataforma para evitar futuros escalamientos en el conflicto armado.

Quienes trabajamos por la paz no podemos ignorar las obras de Nordstrom, Mahmood, Bourgois y Powers. Si seguimos la idea que el constructor de paz debe ser capaz de analizar diferentes "geografías de violencia" (como señalaría Lederach), y debe ser capaz de crear conexiones con diferentes actores del conflicto, sin lugar a dudas, la antropología de la violencia se convierte en un elemento importante en su caja de herramientas.